Conviértete en

Lecitina de girasol: el comodín entre los ingredientes naturales

Todos queremos comer saludable pero en el ajetreo del día a día muchas veces no tenemos tiempo para preparar comidas elaboradas que nos brinden todos los nutrientes que los especialistas nos recomiendan para mantener un cuerpo sano. En ese contexto buscamos alimentos que además de ser agradables al gusto sean fuente de minerales, vitaminas, grasas saludables, antioxidantes y proteínas que puedan transformarse en tu aliado a la hora de empezar a sumar ingredientes sanos en tu dieta. En este caso hablamos de las semillas de girasol.

Gracias al avance de la ciencia y de la creciente importancia de la medicina preventiva, cada vez sabemos más sobre los beneficios que ciertos ingredientes naturales tienen en nuestro cuerpo. Uno de los componentes estrella de las semillas de girasol es la lecitina, una sustancia lipídica que además de aportar múltiples nutrientes, tiene muchos usos en la industria alimentaria, cosmética y farmacéutica.

Ventajas de la lecitina de girasol 

La lecitina es un tipo de grasa que se encuentra en los tejidos animales y vegetales. También se puede obtener de la soja, el girasol, la colza, la yema de huevo y del pescado. La mayor parte de la lecitina industrial procede de la soja, pero la del girasol tiene la ventaja de que se extrae de manera natural sin agregarle químicos adicionales y no produce desequilibrios hormonales. Además, en comparación con la lecitina de soja, la de girasol no contiene alérgenos, no se modifica genéticamente y tiene mayor variedad de aplicaciones.

Uno de sus múltiples usos es en la pastelería, ya que tiene propiedades emulsionantes. Es un ingrediente clave para esta industria porque al ser un agente humectante, ayuda a mezclar todos los ingredientes, permite el desmolde rápido, mejora la fermentación y prolonga su vida útil.

Algunos de los productos en los que se utiliza son el chocolate, helados, margarina, leche en polvo, pan, galletitas, pastas y la lista continúa. También se usa como sustituto para la yema de huevo.

En la cosmética se usa la lecitina porque es hipoalergénica y tiene las propiedades antioxidantes de las vitaminas E y A. Además provee hidratación y tonifica la piel, reduciendo las arrugas y las ojeras.

Beneficios para la salud

La lecitina de girasol está compuesta, entre otros elementos, de fosfolípidos. Y aunque la mayoría piense que las grasas son malas para la salud, son muy importantes para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Esta sustancia brinda múltiples beneficios para distintos órganos como el corazón y el cerebro. Su ingesta aporta ácidos grasos saludables que ayudan a quemar la grasa nociva del tejido adiposo y a proteger a los glóbulos rojos. Esto previene el desarrollo de hígado graso, disminuye el colesterol LDL (el malo) y reduce las posibilidades de tener presión alta y arteriosclerosis. Por otro lado, mejora la memoria y la cognición y reduce la degeneración neurológica.

Y por si todo esto fuera poco, también fortalece al sistema inmunológico gracias a su efecto antioxidante y ayuda a aliviar los síntomas de la artritis por sus propiedades antiinflamatorias.